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El río musical de los cantos andaluces. Interpretación de las conferencias de Federico García Lorca


Cuando alguien quiere escribir un artículo sobre su poeta preferido, pintor famoso o cantante talentoso, intentando contar todo lo que sabe sobre la vida de esa persona, significa que no va a escribir nada. ¿Por qué? – me preguntaréis. Os contesto – es imposible hacer caber todos los sentimientos, pensamientos e impresiones que tenga siquiera una persona, en un artículo de sólo dos mil caracteres. Es imposible hacerlo, hasta creando diez tomos de los libros dedicados al maestro, porque la vida de una persona está envuelta en la oscuridad y nunca podemos adivinar qué se esconde en su alma. Pues lo único que podemos hacer es imaginar qué quería contarnos uno u otro artista.
Ahora más frecuentemente pienso en los secretos del carácter de Federico García Lorca. Los hechos notorios de su vida son las cosas que sabe casi todo el mundo – es un poeta español que nació en la frontera de dos siglos. Toda su vida fue dedicada al arte: poesía, pintura, teatro, música. Con arte sobreentendemos una gran fe y los increíbles anhelos por la libertad. Una vez dijo él: "En la bandera de la libertad bordé el amor más grande de mi vida”. Vivía en una época muy difícil de la historia de España, la época de la desestabilización interna del país, cuando era tan peligroso ser una persona libre y tener las ideas de la libertad. Pienso que los años de la Guerra Civil lo mostraron, llevándose la vida de García Lorca.
Su vida fue tan corta, pero tan llena de impresiones y sentimientos, que lo que nos ha dejado a nosotros, el tesoro de su alma: su poesía, dibujos y monólogos sobre todo el mundo, nos da alegría. Para entender los versos de algún poeta es necesario ser ese poeta o tener su mentalidad y espiritualidad a la vez. Es difícil y no es obligatorio. A veces es mejor sólo leer los versos o cantos de alguien sin buscar el sentido correcto y lógico, sólo sentir el estilo del autor y penetrarse con el humor de la obra. A mi juicio, los versos de Federico García Lorca son un caso así. Lees y primero te encanta su estilo, la maniera de crear las imágenes, después aprecias el sentido. Es como entender la forma antes de buscar el contenido. Leyendo las conferencias de Lorca, saboreo las palabras y frases fluyendo al alma y al corazón. A lo mejor ocurre así porque son los razonamientos que ligan la poesía con la música y la pintura. Por eso la prosa se canta y los cuentos sobre la vida cuotidiana se aceptan como algo alto e ideal. Por ejemplo: "Es una obra de salvamento, una obra de cordialidad y amor” – escribe García Lorca sobre el canto andaluz en una de sus conferencias que se llama "Canto andaluz llamado cante jondo”.
Desde las primeras palabras entendemos que el tema del cante jondo no es el tema elegido por casualidad. Andalucía es la patria de ese canto que apareció hace muchos siglos. Las raíces del canto se fechan de un período más temprano que el arribo de los gitanos. Por eso lo que pasaba después y lo que influía en la historia de Andalucía sólo agregaba colores nuevos al canto que ya se había formado. A decir verdad antes de leer su monólogo sólo flamenco se asociaba para mí con Andalucía y sus bailes y cantos. Ahora entiendo que no es así. El espíritu, la antigüedad, la estructura de las canciones comparadas son diferentes. Si el cante jondo llegó a Andalucía a partir de los sistemas musicales de India, las raíces de flamenco las encontramos sólo en el siglo XVIII, por eso con todos los derechos es posible afirmar que el flamenco es un canto más moderno, igual es razonable considerarlo cómo el canto más famoso de la región. Por lo menos, en la opinión de los extranjeros. Pero sí – el autor nos muestra la diferencia y desde luego vemos su preferencia – es el cante jondo que describe como un canto que "se acerca al trino del pájaro, al canto del gallo y a las músicas naturales del bosque y la fuente”, que "lleva en sus notas la desnuda y escalofriante emoción de las primeras razas orientales”. Lorca no olvida sobre un canto más – la siguiriya que parece mucho al cante jondo y que le dio algunos motivos para desarrollar. Pero fijaos en las palabras que se usan para describir la siguiriya: "es el grito terrible, es el grito de las generaciones muertas, la aguda elegía de los siglos desaparecidos, es la patética evocación del amor bajo otras lunas y otros vientos”.
Mirad las metáforas usadas por García Lorca para expresar toda la fuerza de su amor por esas manifestaciones nacionales de su patria. Pienso que es posible considerarlo cómo el maestro de metáforas tanto más que ese método artístico que usó en sus conferencias es imposible fragmentar y leer intentando entenderlo por trozos separados. Por ejemplo, leemos una frase: "Poemas enredados en la hélice inmóvil de la rosa de los vientos”. Y ahora vamos a romperla para subrayar que esa frase forma un todo y no puede ser rota. "Poemas enredados en la hélice”, "hélice inmóvil”, "enredados en la hélice inmóvil de los vientos” – todos esos trechos separados pierden el sentido y sólo después de haber leído la frase entera podemos notar una gradación de los sentimientos e impresiones que nos muestra el autor. El cante jondo, toda Andalucía como patria son cómo el niño más querido o el padre más respetado para Lorca, por eso algunas comparaciones con las juergas, la taberna, el tablado del café, el jipío se parecen otros pero no andaluces.
La música, el baile y, por supuesto, las palabras de los cantos son tres partes más considerables en el cante jondo. Las palabras expresan el sentido tocando los temas más importantes del mundo: el tema del llanto, el tema del amor y la muerte, donde García Lorca subraya que "el poema o plantea un hondo problema emocional, sin realidad posible. O lo resuelve con la Muerte, que es la pregunta de las preguntas”. Pues notamos el matiz del misterio en estos pensamientos de Lorca, que leemos también en otro momento - "la frase melódica va abriendo el misterio de los tonos y sacando la piedra preciosa del sollozo, lágrima sonora sobre el río de la voz”. Ese místico motivo fluyendo se repite de un parágrafo a otro, de una conferencia a otra.
Nos ponemos a leer su "Paraíso cerrado para muchos, jardines abiertos para pocos” o "Cómo canta una ciudad de noviembre a noviembre” – en todos los monólogos leemos o adivinamos ese secreto de la región sur de España, de sus ciudades más conocidas – Córdoba, Granada. "Granada es una ciudad para ocio, una ciudad para la contemplación y la fantasía, una ciudad donde enamorado escribe mejor que en ninguna ciudad de España”, escribe Lorca.
Él escribió una vez que "el "cante jondo” canta siempre en la noche. No tiene ni mañana ni tarde, ni montañas ni llanos. No tiene más que la noche, una noche ancha y profundamente estrellada”. Lo leemos y nos entregamos de lleno a su poesía, a la prosa, a la música que canta Lorca, a las imágenes que crea. Aunque encontrándote en el polvo y petróleo de la ciudad, respirando el aire envenenado con la polución de los coches, viendo el sol sucio encubierto con nubes grises, puedes sentirte en la tierra caliente del país del sol – en Andalucía, a donde nos conduce su hijo famoso – Federico García Lorca.

Las citas de los monólogos de Lorca:
1. El cante jondo es hondo, verdaderamente hondo, más que todos los pozos y todos los mares que rodean el mundo, mucho más hondo que el corazón actual que lo crea y la voz que lo canta, porque es casi infinito. Viene del primer llanto y del primer beso.
2. El andaluz o grita a las estrellas o besa el polvo rojizo de sus caminos.
3. El "cante jondo” canta cómo un ruiseñor sin ojos, canta ciego, y por eso tanto sus textos pasionales cómo sus melodías antiquísimas tienen su mejor escenario en la noche... en la noche azul de nuestro campo.
4. Nos vamos y Granada se queda. Eterna en el tiempo y fugitiva en estas pobres manos del más pequeño de sus hijos.

Categoría: № 24 | Ha añadido: quepasa (27.06.2010) | Autor: Julia Volódikova
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