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Gitanos andaluces
La primera pregunta que llega a la mente "¿Qué sabemos sobre gitanos?” Aumentar y profundizar nuestros conocimientos con los libros dedicados a ese tema no es bastante para decir que ya sabemos el objeto. Hay que encontrarlos, conversar y comunicar con ellos para no estar equivocado y engañado con estereotipos que existen en la sociedad española. Diferentes investigaciones sociológicas que se están haciendo ahora revelan un montón de prejuicios y estereotipos de carácter negativo. Los más frecuentes son: no integrados, chabolistas, ladrones, machistas, cerrados, marginales, analfabetos etc. Algunas se enganchan con los 50 últimos años, mientras que los restos no han cambiado desde el momento de la penetración gitana en España en el siglo XV. Sólo el siglo XIX cambió la imagen negativa por otra romántica. Pero generalmente no son un pueblo querido, más bien son personas a evitar y si es posible para no tenerlas cerca, todo ello con fundamento en la tradición que se mantiene desde hace por lo menos 500 años. La mayoría de la población gitana (aproximadamente 340.000, lo que constituye más del 50% de la población gitana española) vive en Andalucía. Los gitanos de esta región influyeron mucho en los artes, costumbres, lengua, traje. Lógicamente aquí ellos se sienten como en su rincón natal. Pero si hablamos de datos socioeconómicos hay que apuntar que los gitanos viven en condiciones muy malas y no suelen cambiar algo en esta estación. Generalmente viven en pisos que están en cascos antiguos de las grandes y pequeñas ciudades, algunos viven en chabolas o en cuevas. Esos tipos de alojamiento están en condiciones miserables.
Visite una chabola que no está tan lejos del centro de Sevilla que se llama El Vacie. Los gitanos que viven allí casi todos se dedican a la recogida de chatarra y venta ambulante (son profesiones más típicas de gitanos españoles). Pero hay algunos que ocupan profesiones que requieren más cualificación: aparejadores en las obras de construcción, actores en el teatro, jefe de la iglesia que está en la misma chabola etc. Es un pequeño mundo que puede describir las condiciones de todo el mundo de gitanos españoles. Muy poca gente quiere realojarse en un piso nuevo normal que les ofrece el ayuntamiento de Sevilla. En esa chabola tres o cuatro familias venden drogas. Casi el 90% de niños terminan la primaria, menos del 40% terminan la secundaria y casi todos dejan de estudiar después de los 16 años. En realidad ellos viven dentro de una ciudad pero segregados y siguen sin integrarse en la sociedad.
Hay pocos ejemplos de los gitanos que viven la vida de los payos. En este caso ellos abandonan la manera de vivir típica gitana. Lo más importante en el problema de la integración en la sociedad española es la mentalidad gitana muy especial. Es totalmente distinta de la de nuestras sociedades con valores individualistas. En la sociedad gitana cada individuo está colocado en su familia, clan, grupo. No vale ser una persona sin relaciones familiares.
Creo que podemos distinguir varios tipos de gitanos básicamente por su formación y también por su nivel económico. Por una parte hay gitanos desarraigados porque viven en barrios marginados, y aunque tengan una posición económica cómoda siguen manteniendo sus costumbres y su aislamiento, ello se debe fundamentalmente a su falta de formación. Por otra parte están los gitanos que no viven en una gran ciudad, sino en pueblos cercanos a Sevilla como Lebrija, Utrera, Jerez, donde se encuentran mucho más integrados en la sociedad y su condición de gitano no les marca socialmente. Común en cualquier caso es el orgullo de ser gitano, por lo que muestran gran satisfacción. En concreto en el terreno artístico tienen un gran sentimiento de ser gitanos y creen que su arte es distinto, peculiar y mejor que el que pueden producir los artistas no gitanos.
Un rasgo común prácticamente a todos los gitanos con los que he tratado es la desconfianza hacia lo que viene de los payos. Por encima de todo está su mente cerrada a todas innovaciones y cambios, falta motivación de educarse y trabajar por la razón de que a ellos les da igual las cosas materiales y lo que será mañana, vale sólo hoy y ahora. Es el problema más grave de los gobiernos que durante cinco siglos intentaron integrar a los gitanos en la sociedad española.


Categoría: № 24 | Ha añadido: quepasa (18.09.2010) | Autor: Natalia Dolánova
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