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A las raíces del cristianismo


Belén hoy día

Belén es una ciudad de Cisjordania, situada a unos 9 km al sur de Jerusalén y enclavada en los montes de Judea. Desde diciembre de 1995, se encuentra administrada por la Autoridad Palestina. Su población es de 27.000 habitantes, siendo la mitad musulmanes y la otra mitad cristianos, en su mayoría ortodoxos.

La ciudad tiene un gran significado religioso para los cristianos y musulmanes al ser, de acuerdo con la Biblia, el lugar de nacimiento de Jesús de Nazaret según los evangelios de Lucas y Mateo. Belén es un importante lugar de peregrinación para los judíos, que veneran la tumba de Raquel situada a la entrada de la ciudad, que es el lugar de nacimiento y de coronación del rey David, que daría una gran fuerza política al naciente reino de Israel.

El gobierno de Israel ha rodeado la ciudad de murallas y pasos de control para evitar ataques terroristas, impidiendo el libre tránsito de los habitantes y limitando los intercambios comerciales. Esto ha provocado una gran disminución del turismo, una de las principales fuentes de ingresos de la ciudad. A partir de 1995 pertenencia a la Autoridad Palestina provoca las fricciones entre Israel y la Autoridad Palestina. Es interesante que el alcalde de Belén tiene que ser sin falta un cristiano.

Un poco de historia

Belén es una de las ciudades más antiguas del mundo. Su historia está ligada a la de la Tierra Santa en general.

Belén era una ciudad cananea 3000 años a. C., época en la que los cananeos asentados en la región levantaron pueblos rodeados de murallas para protegerse.

Al final del siglo IV, con la partición del imperio romano Belén pasó a depender de Bizancio y se convirtió en un importante centro religioso: se levantaron iglesias, monasterios y conventos. El emperador Constantino I el Grande mandó construir, en el lugar donde se había producido el nacimiento de Jesús, la basílica de la Natividad, que constituye el mayor atractivo religioso y turístico de la ciudad. En 529, la revuelta de los samaritanos contra el imperio bizantino asoló la ciudad y sus alrededores: la muralla de la ciudad y la basílica fueron destruidas, pero una vez aplacada la revuelta, la iglesia fue restaurada por el emperador bizantino Justiniano I y la muralla reconstruida.

En 636 Palestina fue invadida por los árabes, y en 637 el califa Umar ibn al-Jattab visitó Belén y estableció relaciones amistosas con las autoridades eclesiásticas cristianas. La política de tolerancia practicada por los omeyas se mantuvo hasta 1009, cuando el califa fatimí al-Hakim lanzó campañas de persecución contra los cristianos; respetó sin embargo a la rica comunidad cristiana de Belén para seguir recibiendo sus tributos.

En 1099 fue conquistada por los cruzados que fortificaron la ciudad e instalaron una comunidad agustiniana. Suplantaron a las antiguas autoridades cristianas de la ciudad e impusieron el uso del latín. El día de Navidad de 1100, Balduino I, el primer rey del Reino Latino de Jerusalén, fue coronado en Belén, y ese mismo año fue establecido un obispado católico en la ciudad.

En 1187, el sultán ayubí Saladino venció a los cruzados y conquistó Belén. En un primer tiempo expulsaron a los agustinianos y las relaciones con Occidente fueron cortadas, privando a la población de buena parte de sus recursos. Pero en 1244 dos tratados firmados con monarcas europeos permitieron a los agustinianos regresar y reabrir el paso de los peregrinos a la ciudad. Al poco tiempo, en 1250, la conquista del país por los mamelucos circasianos acabó con la tradición de tolerancia y convivencia que caracterizó la historia de Belén. En 1263 las torres y las murallas fueron derrumbadas y las autoridades cristianas expulsadas. El siglo siguiente vio un restablecimiento paulatino de las influencias occidentales; se instaló una comunidad de franciscanos y los agustinianos regresaron.

En 1517 los turcos conquistaron Palestina, y en Belén empezó un periodo de conflictos entre los franciscanos y los ortodoxos griegos por la posesión de los santuarios, que habría de durar siglos.

En la Edad Contemporánea Egipto gobernó la región a partir de 1831 durante una década ensombrecida por una violencia creciente. En 1843, el valí de Egipto Ibrahim Bajá mandó desarmar a la población y destruir el barrio musulmán de Belén en represalias por el asesinato de uno de sus allegados. En 1841, el imperio otomano recuperó el gobierno de Palestina. Los habitantes tuvieron que cumplir con un servicio militar obligatorio, se impusieron fuertes impuestos y el desempleo aumentó. Ante la degradación de su situación muchos habitantes de Belén emigraron al extranjero, en particular a Iberoamérica, en busca de mejores perspectivas.

Con la Primera Guerra Mundial se terminó el gobierno otomano en 1917, y Palestina pasó bajo mandato británico en 1922. En 1947, en el Plan de Partición de Palestina propuesto por la ONU, fue designada junto a Jerusalén como territorio internacional administrado por Naciones Unidas, una vez expirase el mandato británico. Sin embargo, tras la primera guerra árabe-israelí que estalló inmediatamente después, Belén fue ocupada por Transjordania, junto al resto de Cisjordania, para conformar en 1950 el Reino Hashemita de Jordania.

En 1967, durante la Guerra de los Seis Días, fue ocupada por los israelíes al igual que el resto de Cisjordania, hasta el 22 de diciembre de 1995, cuando, a raíz de los Acuerdos de Oslo, fue transferida bajo control de la Autoridad Nacional Palestina.

La Basílica de la Natividad


La Basílica. Interior

La Basílica de la Natividad es uno de los templos cristianos en uso más antiguos y es la mayor curiosidad de la ciudad. Fue construida sobre la cueva, más conocida como portal de Belén, donde tradicionalmente se cree que nació Jesús de Nazaret. Según la Biblia precisamente el nacimiento de Jesús en este lugar se debió a que José de Nazaret, esposo de María, era descendiente de David, y como el país se hallaba bajo dominación romana, sus habitantes debían acudir a su localidad de origen para empadronarse, de cara a que la potencia ocupante elaborase el censo fiscal.


Lugar de nacimiento de Jesús

De acuerdo con los Evangelios, Jesús nació en un pesebre. De aquí se extrae que Jesús nació en un establo y en la región en torno a Belén se usan tradicionalmente grutas como establos. Desde el siglo II hay constancia escrita acerca de que Jesús nació en una gruta. Tras la expulsión de los judíos de la Tierra Santa en el siglo II, el Imperio Romano transforma la gruta donde se creía que había nacido Jesús en un lugar de culto a Tammuz-Adonis, para borrar con ello la memoria del culto de los cristianos. Con el emperador romano Constantino I el Imperio Romano, en el siglo IV, adopta el cristianismo como religión oficial y se manda construir un templo en torno a la gruta.

La Basílica por fuera

El edificio original fue construido por el obispo Makarios de Jerusalén, por órdenes del Emperador Romano Constantino I, bajo el primer Concilio de Nicea el año 325. En el año 529, durante la rebelión de los samaritanos, fue quemado y destruido completamente.

Por afuera la Basílica parece más un castillo que un templo. Si te fijas en el portal principal verás que éste ha cambiado su tamaño haciéndose menor. El motivo del esas transformaciones fue el deseo de proteger el templo de la entrada de jinetes a caballo en la época de los cruzados.

Dentro de la Basílica

El edificio con las columnas que vemos hoy día fue construido en la Edad Media.

Actualmente, la basílica es administrada por la Iglesia Católica, la Iglesia Ortodoxa Griega y la Iglesia Apostólica Armenia. Ahora es lugar sagrado tanto para cristianos como musulmanes. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2012

La leyenda de los Reyes Magos

El nacimiento del Jesús dio comienzo no solo a la fiesta de la Navidad sino también a una tradición española menos conocida universalmente: la fiesta de los Reyes Magos. Según la Biblia, los Reyes dejan sus países en el lejano Oriente para buscar al Niño Jesús. Los Reyes son tres; se llaman Melchor, Gaspar y Baltasar, y cada uno representa una de las tres razas. En su camino son guiados por una estrella divina, que los lleva, exactamente adonde está el niño. Al llegar, adoran a Jesús y le ofrecen tres regalos simbólicos: oro (que representa su naturaleza de rey), incienso (que representa su naturaleza divina) y mirra (que simboliza la futura muerte de Cristo).

En España existe una tradición según la cual los niños reciben regalos el día 6 de enero y los Reyes Magos son los personajes que les traen esos regalos. Los niños dejan sus zapatos en la ventana o la puerta de la casa, así los Reyes pueden reconocer dónde viven.

La noche anterior, muchas ciudades y pueblos españoles hacen una especie de desfile llamado "Cabalgata”, que representa la llegada de los Reyes cargados de regalos. A pesar de que los Reyes Magos son la tradición típicamente española pero tiene su procedencia de la Biblia.

Artículo preparado usando el material de la Wikipedia.

Fotos de la autora

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Belén
Categoría: №33 | Ha añadido: quepasa (30.03.2013) | Autor: Nika Grishkó
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